viernes, 30 de marzo de 2012

El cambio en mi vida


Mauricio Gateño,  mi  psicólogo,  es  un tipo fantástico,  si bien en más de alguna ocasión había pensado en estudiar psicología,  Mauricio, me ha enseñado algo fundamental “a conocerme yo mismo” parece extraño  pero ustedes ¿realmente se conocen?
Aún cuando reconozco que todavía  no  logro completar  todas las tareas que  Mauricio me  ha entregado, si he  podido avanzar en varias, entre ellas, poder contarles a ustedes mi experiencia con la Fibromialgia a través de estas líneas.
La terapia con mi Psicólogo  constó inicialmente del aprendizaje de una serie de ejercicios de yoga para la relajación y  mejorar el sueño. Además  en las charlas  nunca  cuestionó  los  tratamientos alternativos que he realizado, los  que  les contaré  en otro momento.

Mi relación con la Fibromialgia


Mediante estas notas, les contaré de cómo he  llevado la enfermedad,  las instancias a las cuales me he sometido  y   como hago para  lograr  soportar los dolores  en los  momentos de crisis.
Pero quiero además  contar lo que  he podido descubrir   respecto a la enfermedad  y  quienes la padecemos.
Algunas  informaciones generales:
Luego de una gran crisis, que me llevo a acudir de urgencia a un centro de salud,  ya que estaba  completamente contracturado  y apenas podía  caminar, además  tenía  puntadas  con ardor  en gran parte de la espalda,  un nudo de músculos a cada lado de la columna  y gran acides en la boca del estomago.  Esto motivo que por  primera vez  debieron  inyectarme “Demerol”  intravenosa,  además de antiácidos, y anti-inflamatorios,  para  tratar de bajar rápidamente las  inflamaciones y  calmar los dolores (aún recuerdo al médico diciendo: “vas  a dormir una semana con lo que te inyectamos”). Debo reconocer que  esto no sucedió  incluso  pasaron largas horas para que los medicamentos hicieran efecto y los días posteriores continuaba con dolores  e insomnio por supuesto.                                             
Cuando me informaron la de enfermedad que padecía, luego de haberla tenido  por  ya  bastante tiempo (esto lo supe  luego de conocer de que se trataba la FM),  me recetaron un  Ansiolítico,  el cual  se vende exclusivamente con receta retenida.  A mi esposa le  informaron al momento de la venta  que se trataba de un medicamento muy complejo  y que no me dejara solo  ya que los  efectos secundarios  producían una serie  molestias, incluso  se conocía  que personas  que Vivian en departamentos  intentaban tirarse por el balcón.
Yo vivo en departamento,  se imaginan lo que sucedió verdad?, El medicamento   se llama  DULCETEN,   La  primera noche  que  lo tome, puedo describir  la  sensación que sentí, fue que  alguien que  estaba dentro de  mí, quisiera salir  arrancando, o que  viajaba  en  un vehículo a gran velocidad  y  me  frenaron de  improviso.
Sufrí todos  los efectos secundarios, mareos, nauseas,  hipertensión,  convulsiones, angustia, pánico,  etc, etc, etc.
Para  tranquilidad del médico que me recetó este medicamento, lo seguí tomando por   casi una semana,  cuando  bajaban  las sensaciones,  logré  conseguir  una hora con un traumatólogo, especialista en  Fibromialgia  el doctor  “Claudio Adúnate”  por  hoy, una estrella de la Televisión Chilena.
El Doctor Adúnate, me  confirmó la  FM  y  cambió mis medicamentos, dejándome “celebra”, el cual ya venía  tomando, este para los  instantes de mayor dolor y  un antiinflamatorio natural de origen alemán, “Traumeel”,  el cual es lento  pero  vaya que me ayuda. Pero eso no fue todo, me  derivó  a un psicólogo para comenzar la primera etapa de mi tratamiento.

El Inicio del Dolor

Durante un tiempo, comencé a experimentar una serie de dolores en la espalda, pensando que se trataba de ataques de lumbago, por lo que acudía a médicos que me entregaban tratamientos para el lumbago, (algunos analgésicos y calor local ) con lo cual efectivamente se calmaban los dolores, pero al corto tiempo volvían.
A esto puedo sumar que muchas veces sentía ardor en lagunas zonas junto a puntadas, lo que terminaba generalmente con contracturas.
Para algunos médicos se trataba de una mala posición en las sillas de trabajo, falta de ejercicio, etc. Posteriormente estos dolores se transformaron en permanentes, por lo que el mal humor, y las molestias no me permitieron hacer una vida normal.
La enfermedad oculta:
Luego de comenzar varios tratamientos para intentar aliviar el dolor, y tras revisar diversas publicaciones sobre la enfermedad, pude constatar que la Fibromialgia estaba oculta hace ya mucho tiempo en mi.
Largas noches de insomnio, sin saber que era parte del proceso de la enfermedad, junto a dolores en los brazos, que en múltiples ocasiones parecían problemas de presión, pero que era el inicio de los dolores, donde más adelante los médicos buscarían los puntos de dolor. Puedo incluir dolores en las piernas y por supuesto la parte baja de mi espalda, donde hasta hoy la Fibromialgia hace estragos.

El Dolor de la Fibromialgia


Estimados amigos:

Estas líneas tienen como misión contar una experiencia personal, la cual espero que pueda ser de utilidad para quienes al igual que yo, nos vemos enfrentados a esta enfermedad crónica y que muchas veces se ve incomprendida, pero por sobre todo con el gran dolor que significa tratar de llevarla día a día.
No se trata de una receta para estar mejor, sino que solo mi experiencia, ya que cuando me detectaron “Fibromialgia” no sabía de que se trataba y comencé a experimentar con una serie de tratamientos, medicamentos, insumos para tratar de aliviar los horrendos dolores que he sufrido y que cada cuando en cuando, vuelven a aparecer.
Mi experiencia con la Fibromialgia, FM, para muchos en el mundo, es de conocimiento de la enfermedad, pero sobre todo ha sido un proceso de “Autoconocimiento”.
Durante este tiempo que vivo y sufro con la enfermedad, aprendí mucho, y quiero compartir con ustedes mi experiencia, para aquellos que aún no encuentran un camino de un poco de alivio, algo que parece tan esquivo, pero que cuando lo tenemos (por breves espacios que sean) son una gran bendición.
En el tiempo, les contaré de cómo aparece en mí la FM y cuál es la relación que hoy tenemos con la enfermedad, además de lo que he descubierto, mi relación con Dios, la Familia, los amigos, el trabajo y principalmente la relación con mi yo interno.
Debo aclarar que no soy un escritor, y estas líneas son las experiencias que puedo transmitir, para que quienes al igual que yo les ha costado entender lo que padecemos, y que puedan saber que en un pequeño lugar del mundo, hay quien sufre lo mismo.